Capítulo 5.
Cuando llego donde está Axel, lo
veo con la espalda apoyada en un árbol, mirando con curiosidad una ardilla que
hay en el árbol de enfrente. Así, a simple vista, cualquiera diría que es un
chico normal y corriente, pero las armas y su forma de actuar lo delatan.
-
Ah, ya estás aquí.- Al decir esto, la ardilla salta a
otro árbol, perdiéndose entre las ramas – Vaya, ya la he espantado. Me encantan
las ardillas.
-
¿Qué te ha pasado?- pregunto, haciendo caso omiso de su
comentario.
-
Cuando te fuiste, me pegué un tiro en el pie – dice sin
ningún tipo de emoción, señalándose el pie con el que cojeaba- Me presenté ante
Enzo y le dije que te había perdido: me pegaste un tiro en el pie y me fue
imposible seguirte. Lógicamente, no fue una gran escusa, y aunque se lo creyó, me
castigó igualmente. Y es por eso, por lo que mi hermoso rostro está lleno de
moretones.
Un escalofrío me recorre el
cuerpo. Se pegó un tiro en el pie. Él mismo. Queriendo. ¿Qué clase de persona
haría eso? “El tipo de persona que se enamora de ti” Sí, está locamente
enamorado de mí, lo que tu digas. Que ridículo.
-
Como veo que no tienes nada que decir, voy a empezar a
contarte cosas. Lo primero y más importante, me presento.
-
¿Te vas a presentar tipo perfil de meeting.es? El tuyo
sería algo así como: chico sarcástico y curioso. Le gustan las emociones
fuertes. Asesino de oficio. Alto y musculoso. Ojos grandes y verdes. Pelirrojo…
-
¿Pelirrojo?- interrumpe – Pelirrojo son Ron Weasly o Ed
Sheeran. Yo no soy pelirrojo, mi pelo se define por color cobre.
-
Bueno, a las tías les pone los pelirrojos, por mentir
un poco…
-
No hace falta que mienta para poner a las tías, con
solo verme se les hace el chocho agua.
Me río. Es un creído de mierda.
Justo el tipo de chicos que me gustan a mí. Otro punto para Axel.
-
Dejémonos de cachondeos y sigamos con mi presentación
oficial – esta última palabra la dice con mucho énfasis. Me llamo Axel Meeks, tengo 19 años y nací en Galway, una ciudad
irlandesa. Cuando tenía 2 años, mis padres murieron, y mi custodia pasó a manos
de mi tío Enzo. Él me entrenó para ser el más rápido, él más fuerte, él más
ágil y el más despiadado guerrero de todo su ejército. Aparte, me enseñó a
hablar casi todas las lenguas de la
Tierra : francés, chino, español, italiano, ruso, checo,
rumano, árabe… Antes de seguir con mi vida, tengo que hablar sobre mi tío Enzo.
Él es el que te está buscando.
Me intento imaginar a Enzo. No me puedo imaginar ni su
rostro ni su cuerpo, solo un hombre cruel. Pensar que es familia de Axel me
pone los pelos de punta.
-
Como iba diciendo, Enzo
es mi tío. Lleva trabajando para esta misión casi toda su vida.
>> La misión es crear una nueva rama de la especie
humana, en la que él sea el líder. Para ello, necesita una máquina (que ya está
creada). Pero para que funcione correctamente, necesita una piedra que solo se
encuentra en una parte del mundo. Esa piedra machacada, será el combustible.
Aparte de eso, cinco almas. Una de esas cinco almas es la tuya.
Demasiado surrealista, esto es demasiado surrealista.
¿Una nueva rama de la especie humana? ¿Cómo va a hacer eso ese hombre? ¿Por qué
mi alma? ¿Por qué no el alma de mi vecina Consuelo, esa vieja que vive con la
compañía de 20 gatos?
-
¿Por qué tú? Porque tú
no eres una chica normal con un alma normal. De hecho, tienes dos almas. Te
apuesto a lo que quieras que a veces escuchas una voz dentro de tu cabeza. Esa
es tu otra alma. Tú lo llamas “instinto”, pero esa alma es la que te dice lo
que debes de hacer, como actuar. Sí, es una locura.
>> Lo que quiere hacer mi tío, es extraerte tus
dos almas y fusionarlas en una sola., para que sea una especie de super alma y
con ella pueda funcionar la máquina. Ya lo ha hecho con una persona que era
como tú, y te digo, que es algo realmente horroroso.
>> Mi trabajo consiste en buscar a las cinco
personas, ahora cuatro, y llevarlas ante mi tío. Hay una en cada continente.
>> La búsqueda de la piedra se atribuye a mi
compañero Einar, el gordo que me acompañaba el otro día. Quiere que siempre le
acompañe a las ciudades desiertas en busca de la piedra, porque le da “miedo”.
No sé como mi tío pudo contratar a ese hombre, de verdad… A ver, que me pongo a
hablar y me voy de por las ramas.
Ha hablado mucho sobre almas y piedras y muchas
polladas, pero no ha mencionado a mí familia, ¿dónde están?
-
Todo esto es… - ¿con qué
palabra puedo describir esto?- increíble, –sí, creo que esta servirá- pero,
¿dónde está mi familia?
-
Te acabo de decir que
Enzo quiere crear una nueva especie, que está construyendo una máquina para
hacerla y que necesita torturarte para ello, ¿y tú me dices que dónde está tu
familia? Vaya Amanda, los quieres más de lo que yo pensaba.
Sí, yo también pensaba que los quería menos. Supongo
que ha sido esta situación la que me ha hecho entrar en razón.
-
En los cuarteles, unas
cuantas personas vigilan todas y cada una de las ciudades del mundo. Cuando
detectan alguna “presencia”, nos llaman a Einar y a mí, y vamos hacia allá.
Antes de llegar, estas personas, hacen que todos los habitantes de la ciudad
desaparezcan. Ni yo sé donde guardan los cuerpos, pero después los utilizarán
para crear la nueva especie. Si te sirve de consuelo, no están ni muertos ni
vivos, están en una especie de trance. La ciudad es un caos hasta que
desaparecen. Tú no fuiste una de esas personas, porque tus almas impidieron que
así fuera. No lo sabes Amanda, pero tener dos almas es algo muy poderoso.
Estoy
asustada. Intento organizar toda esta información, pero no puedo. No puedo. Es
algo que es tan ilógico.
-
Axel, tengo miedo.
No
sé porque he dicho eso. Supongo que las palabras se han escapado de mi boca.
Sin quererlo ni comerlo. “Puede que lo hayas dicho para que te consuele con un
abrazo” Mira, querida segunda alma, no es el mejor momento para que hables. “Ya
me callo” Sí, cállate.
Creo
que mi segunda alma tenía razón, porque se acerca a mí y me da un abrazo. Uno
de esos abrazados con fuerza que duran varios minutos. Uno de esos. Apoyo mi
cabeza en su pecho, y los ojos se me llenan de lágrimas. No, no voy a llorar.
Demasiado tarde. Acerca su mano a mi pelo, y empieza a acariciarlo, con sumo
cuidado, como si fuese algo muy valioso.
No
lo entiendo. Se supone que es el guerrero más fuerte, rápido, ágil y despiadado
de su tío. Se supone que no debería de estar consolando a la chica que debe
entregarle. Se supone que yo debería de estar en una sala, muriéndome de dolor
mientras que me extraen mis dos almas y la fusionan.
-
¿Me vas a entregar a
Enzo? – no, no sé morderme la lengua y disfrutar del momento.
-
¿Tú crees que si tuviera
esa intención, me habría molestado en venir, contarte su plan y arriesgar mi
vida? – dice, mientras que sonríe, como siempre.
-
No, supongo que no.
-
Supones bien.
Y
así nos quedamos un buen rato. Abrazados entre los árboles. Yo apoyada en su pecho
y él acariciándome el pelo. Una escena preciosa.
¡Me encanta! Por favor, escribe más, estoy enganchada.
ResponderEliminar*____________* Muchas gracias, cada día un capítulo nuevo :)
ResponderEliminarVale, pues te sigo y cuando lo subas ya lo leo. Gracias :)
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